Cuidado de los aparatos de ortodoncia: Consejos de mantenimiento para unos resultados óptimos

Cuando decide mejorar la alineación de sus dientes, generalmente tiene varias opciones de tratamiento entre las que elegir. Los aparatos de ortodoncia ofrecen una forma duradera y fiable de enderezar los dientes torcidos y corregir las mordidas desalineadas. Pero si quieres obtener los mejores resultados por el tiempo y el dinero invertidos, es importante que cuides bien de tus aparatos.

Los aparatos ortopédicos representan una inversión importante, y su eficacia está ligada a lo bien que se mantengan. Si los descuida, sus resultados pueden no ser tan satisfactorios. Le ofrecemos algunos consejos para mantener su ortodoncia y conservar los mejores resultados posibles.

Limpieza de la ortodoncia

La limpieza de los aparatos es una parte fundamental del mantenimiento. Las partículas de comida y otros restos pueden quedar atrapados en tus aparatos y provocar la acumulación de placa si no tienes cuidado. Por eso es fundamental estar atento a la limpieza de los aparatos y tener unos hábitos de higiene bucal sagaces.

Empieza por cepillarte los dientes al menos dos veces al día con pasta dentífrica fluorada. Utiliza un cepillo de dientes especial (como un cepillo de ortodoncia o un cepillo de dientes eléctrico) que pueda llegar por debajo y alrededor de los brackets de los aparatos de ortodoncia. Asegúrate de cepillar todas las superficies y limpiar a fondo alrededor de cada soporte.

Después del cepillado, puedes utilizar un cepillo interdental para limpiar entre los brackets. Estos cepillos especiales pueden introducirse entre los soportes para limpiarlos sin alterarlos. Utiliza hilo dental a diario, con cuidado alrededor de los alambres, y luego usa un enjuague bucal con flúor para darle a tu boca una capa extra de protección contra la placa y las posibles caries.

Limita los alimentos y bebidas azucarados

El azúcar puede ser el mayor enemigo de los brackets. El ácido liberado por las bacterias cuando se consumen alimentos azucarados puede dañar los alambres, los brackets y la superficie del esmalte de los dientes. La superficie del esmalte no se puede reparar, por lo que ingerir grandes cantidades de azúcar dañará tu salud bucal y será perjudicial para los resultados de tus aparatos. Intenta limitar los alimentos y bebidas con alto contenido en azúcar, así como los alimentos pegajosos que sean difíciles de retirar de tus aparatos. Es una excelente idea cepillarse o enjuagarse con agua después de consumir cualquier cosa con alto contenido de azúcar.

Evite los alimentos duros o crujientes

Otra cosa que los brackets deben evitar son los alimentos duros o crujientes. Los alimentos duros o crujientes pueden pegarse fácilmente y quedar alojados entre los alambres y los brackets, o pueden romper o doblar el aparato. Evita todo lo que sea muy duro o pegajoso, como frutos secos, chicles, caramelos duros, palomitas de maíz, caramelos masticables y patatas fritas.

Si no puedes vivir sin estos alimentos mientras dure tu tratamiento de ortodoncia, lo mejor es que los comas con moderación y seas minucioso en tu rutina de limpieza. Además, evite morder alimentos duros como manzanas enteras, mazorcas de maíz, zanahorias enteras, frutos secos enteros y mantequilla de cacahuete en trozos. Recomendamos cortar estos alimentos en trozos pequeños, del tamaño de un bocado, para que sean más fáciles de comer.

Evite los deportes de contacto intenso

Si practica actividades físicas como el deporte, es mejor que sea estratégico para la seguridad de sus dientes. Deberías llevar un protector bucal bien acolchado para proteger tus aparatos de posibles lesiones durante la práctica deportiva. También es una buena política evitar los deportes de contacto intenso que tienen mayores posibilidades de lesiones dentales u orales. Si algo golpea su cara y su aparato, podría lesionarse, o es posible que sus aparatos pierdan eficacia.

Visite a su ortodoncista con regularidad

Por último, es fundamental que visite a su ortodoncista con regularidad. El ortodoncista ajustará los aparatos periódicamente y comprobará cualquier signo temprano de problemas, tanto con la alineación de los dientes como con el propio aparato. Si algo está desalineado o dañado, pueden realizar los ajustes o reparaciones necesarios antes de que causen problemas mayores.

Su ortodoncia sólo funcionará tan bien como el esfuerzo que dedique a su mantenimiento.